Son las migajas que tiran los pájaros
los rastros que sigo de vuelta a casa.
Míralos, míralos cómo rodean la basura que deja el hombre.
Míralos picotear el suspiro invernal.
Mira el hombre sucio, pobre sin lughar,
míralo pedir su dosis de realidad.
Míralo al tomar un sorbo de café,
míralo al pelar la mandarina,
como si cada gajo fuese una emoción humana.
Míralo como si fuese un nido de pájaros
alimentándose sus crías de insensibilidad.
Míralo como si te mirases en un espejo,
míralo y dime
¿viste alguna guerra mayor
que el pájaro siendo hombre
y el hombre, ¡el superhombre!
siendo migajas?
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