domingo, 26 de octubre de 2014

Miradas.

Miradas que rompen
cristales.

Cristales
y estrellas púrpuras llueven
tras los ventanales.

Ventanales,
que albergan secretos y mueren
ausentes.

Ausente,
la mente sin quererlo duerme
sin soñar.

Sueños,
donde la vida se hace fuerte
y la muerte no hace más que
llorar.

Lloros,
y versos y cantos suenan al frente
paraíso.

Paraíso,
donde el eco del ayer resuene
y el alma libre pueda danzar.